Mi historia empieza en una jaula.
Conocí el estar afuera de una mucho tiempo después, cuando me pude escapar.
Pase de jaula en jaula los primeros años de mi vida. Primero en exhibición en varios lugares donde me
ofrecían por cinco pesos. Luego en un departamento de dos ambientes en una gran
ciudad. Vivía muy tranquilo en ese lugar. El comedor tenía una mesa, un placard
empotrado, frente a el un televisor y a su izquierda una ventana que daba a una
gran toma de aire. A la izquierda de la puerta de entrada, estaba la cocina. Y
en una de sus ventanas estaba yo, en una jaula. A la derecha de la puerta de
entrada había un pasillo con puertas que nunca supe adonde iban. Ése era mi
mundo. Un mundo con el que convivía con un matrimonio y un hijo. Al señor lo
veía poco y nada. Lseñora estaba casi todo el día en la casa, junto con el
nene. El nene era un chico bajito de pelo castaño, corto, de ojos marrones y
nariz un poco respingada. Caminaba con unos zapatitos negros, que a veces
molestaba a las señoras que vivían unos pisos mas abajo. Era un chico muy
tranquilo, que le gustaba que le contaran historias. Le gustaban los cuentos
clásicos: alguna adaptación de las Mil y Una Noches como Alí Babá y los
Cuarenta Ladrones, Pulgarcito, Hansel y Gretel entre muchos, muchos más. Le
gustaban tanto, que a pesar que no sabía leer (me daba cuenta por que algunas
veces no entendía lo que estaba en la tele) hacía que leía sus cuentos para el
estupor de sus familiares. Si no estaba haciendo que leía, miraba la
televisión. Un vecino le traía unas cajitas rectangulares negras, que luego me
enteré que se llamaban cassetes, que colocaba en otra caja rectangular negra,
que luego supe era una videocasetera. Se pasaba horas mirándo esos videos. A
veces eran dibujos animados, otras veces miraba a un señor cuya destreza era
mover una esfera que se ustedes llaman pelota y pasar a otras personas hasta
que la pateaba y entraba en algo que se llamaba arco. El nene se emocionaba cada
vez que las redes que había en ese arco se inflaban. Sino se entretenía con una
máquina roja y blanca. Otra cosa por la que estaba varias horas frente a la
televisión. Me quedaba viéndolo jugar con una persona que crecía y se achicaba
con un hongo y atravesaba miles de obstáculos para rescatar una mujer. En otro
juego, iba con un personaje vestido solo con un taparrabo, también para
rescatar a una mujer. Por lo demás, era un chico bastante tranquilo.
miércoles, 7 de marzo de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Mientras cierro el espejo
se abren otros tantos yo
¿Qué habrá en esas vidas?
¿Pensarán todos igual?
Mientras cierro el espejo
mis otros yo despiertan
se miran. Me miran
para buscar resoluciones,
para intentar descifrar quienes son
Mientras cierro el espejo
mis alter-egos aparecen
buscando escapar, tal vez
y transmutarse
Mientras cierro el espejo
mis doppelgängers se asoman
mejor los mato, que no vivan
que queden en un encierro eterno
se abren otros tantos yo
¿Qué habrá en esas vidas?
¿Pensarán todos igual?
Mientras cierro el espejo
mis otros yo despiertan
se miran. Me miran
para buscar resoluciones,
para intentar descifrar quienes son
Mientras cierro el espejo
mis alter-egos aparecen
buscando escapar, tal vez
y transmutarse
Mientras cierro el espejo
mis doppelgängers se asoman
mejor los mato, que no vivan
que queden en un encierro eterno
miércoles, 8 de febrero de 2012
Sentencia
Camino
en el parque al sol, mientras las hojas se mecen en armonía. En un banco, una
persona. Una persona entrada en años, pero que parecía más joven. Una persona
sin género, que esperaba. No se a quien o que esperaba, asi que decidí
acercarme.
-Lo
estaba esperando, dijo tranquilamente.
-¿A
mí?
-Si
a usted.
No
entendí el hecho de usar esa solemnidad.
-¿Sabía
que iba a estar aquí?
-Lo
estuve esperando todo este tiempo. Siéntese.
El
viento arremolinaba mi pelo mientras encontraba un espacio para sentarme. Era
una mañana cálida de domingo, como tantas otras mañanas cálidas de domingo.
-Vengo
a buscarlo
-¿Por
qué?
-Usted
está imputado en un crimen.
-¿El
qué?
-Sí,
lo que escucha, y me va a tener que acompañar.
-Déjeme
ver su placa, esto es un atropello.
-No
la necesito. Todo esta hecho.
Me
sentía en un relato kafkiano. Un Josef K en pleno siglo veintiuno. Un loco
diciéndome que me tiene que llevar no se adonde porque me imputan de un crimen.
El mundo esta loco.
-¿Y
qué pruebas tienen en mi contra?
- Lo
sabrá a su debido momento. Por eso tiene que acompañar.
El
viento comenzaba a hacerse mas fuerte. ¿Qué era lo que estaba pasando?
-A
usted no lo acompaño a ningún lado. ¡Qué atropello a todos mis derechos!
Derechos
que perdió al cometer ese atroz crimen.
-¿¡Qué
crimen!? ¡Si no cometí ningún crimen!
-Ah,
no se acuerda. Déjeme que lo haga por
usted. Iba por una avenida, sintiéndose poderoso. Había matado a un hombre. Se
creía poderoso, inmortal. Había ganado un buen dinero por ese trabajo.
De a
poco esas imágenes se iban haciendo más claras en mi cabeza. Pero no, no podía
ser, no tenía ningún arma.
-Que
no tenía ningún arma. Tóquese el bolsillo del pantalón.
Un
pequeño revolver. La cara del que tenía que matar pidiendo clemencia. Dos
tiros. Dos fogonazos. Una vida que se apagaba. Una luz me despierta. El fallo
en mi juicio ha sido dictado: muerte. Era el día de mi ejecución.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Me voy un rato
Me voy un rato
solo un rato.
Tranquilo busco
un despertar
Adormercer
hasta no ver nada
hasta no ser nada
solo dormir
Es estar en un limbo
antes del big bang
antes de que el tiempo
sea tiempo
Hasta que se crea
se transforma
se ilumina
se despierta
solo un rato.
Tranquilo busco
un despertar
Adormercer
hasta no ver nada
hasta no ser nada
solo dormir
Es estar en un limbo
antes del big bang
antes de que el tiempo
sea tiempo
Hasta que se crea
se transforma
se ilumina
se despierta
martes, 24 de enero de 2012
Frases con Haiku
Si las palabras bastaran
para hacerte ver
la caída del cerezo en primavera
la luna brillando en el cielo
Si las frases bastaran
para entrar en tus sueños
y verte viva, alegre
mirándome
Si mi habla bastara
para entrar en vos
y sentirte
y ser
para hacerte ver
la caída del cerezo en primavera
la luna brillando en el cielo
Si las frases bastaran
para entrar en tus sueños
y verte viva, alegre
mirándome
Si mi habla bastara
para entrar en vos
y sentirte
y ser
Es verte viva
Caminando en el sol
con tu sonrisa
martes, 17 de enero de 2012
u there??
¿Estás ahí?
tu mensaje perdido
en la telaraña de redes
como un eco
¿Estas ahí?
No, no lo estoy
llegué tarde
no pude contestar
Estaba perdido tal vez
buscándote en otro lado
pensando
haciéndote otra pregunta
¿Estas ahí?
tu mensaje perdido
en la telaraña de redes
como un eco
¿Estas ahí?
No, no lo estoy
llegué tarde
no pude contestar
Estaba perdido tal vez
buscándote en otro lado
pensando
haciéndote otra pregunta
¿Estas ahí?
jueves, 12 de enero de 2012
Previously... "“Que
fresco ¿No?” Me quedé mudo. No sabía que los animales hablaran."
“Sí,
hace bastante frío” Traté de seguir de alguna manera la conversación, que no
sería la última que tuviera.
“No
te hagas drama. Por acá es de hacer estas bajas temperaturas”
“Pero,
¿Cómo hiciste para aprender a hablar?” No lo pude evitar.
“Eso
es lo más fácil. El drama aparece cuando hay que leer entre líneas. Ahí la cosa
se complica. Fácil es decir quiero un kilo de milanesa de bola de lomo. O la
puta, se rompió el tele, ¿Cuál era el número del técnico? Eso no es nada. Pero
cuando ustedes quieren, por ejemplo, conquistar a lo que ustedes llaman
“mujeres”, se me hacía dificil comprenderlos. Eso de responder
condescendientemente, haciendo que las escuchan atentamente cuando en realidad
estan pensando por cuanto ganó su equipo de fútbol, basket, de badminton era
algo que me sorprendía. A veces veía y escuchaba a personas que salían de un
cuadrado prometiendo felicidad a cambio de objetos raros para mí, que me
parecían sospechosos pero que igual ustedes querían tener a toda costa. Eso fue
dificil”.
¿Querés que te cuente mi historia?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)